Un antiguo colega del máster me recomendó Paston Casino después de una ruptura que me dejó bastante tocado, solo para que distrajera un poco la mente. Una noche en la que me quedé mirando el ventilador del techo sin poder dormir nada, entré por curiosidad. Me sorprendió lo fluido que es y el ambiente tan tranquilo que tiene. Me serví algo, me puse cómodo y por fin logré que mi cabeza dejara de dar vueltas. Fue el reset que necesitaba.
Un antiguo colega del máster me recomendó Paston Casino después de una ruptura que me dejó bastante tocado, solo para que distrajera un poco la mente. Una noche en la que me quedé mirando el ventilador del techo sin poder dormir nada, entré por curiosidad. Me sorprendió lo fluido que es y el ambiente tan tranquilo que tiene. Me serví algo, me puse cómodo y por fin logré que mi cabeza dejara de dar vueltas. Fue el reset que necesitaba.